Hace tiempo que quería donar sangre, mucho tiempo, pero me daba un poco de yuyu, quedarme sin ese líquido que transporta el oxígeno por todo nuestro organismo. Confieso que no donaba por egoísmo, porque mi sangre es mía, porque iba a rendir peor, o porque no sabía como iba a responder mi organismo sin su llenado al 100%. Pero tenía la espinita clavada por no hacerlo. Ayer, aprovechando que estoy lesionado, me acerqué al Ramón y Cajal y doné (uf, por fin lo he hecho).
Nunca he tenido miedo a las agujas, siempre he mirado cuando me sacaban sangre y no he sentido ningún mareo ni nada por el estilo. Ayer, la aguja acojonaba un poco, era más ancha de lo normal y el pinchazo dolió un poquito. Pero dura muy poquito la extracción, tumbado viendo la tele y encima con una enfermera que te cuida, pues es como para repetir la experiencia. Encima te dan de comer y beber. Todo un planazo.
A parte de todo esto, que ya de por si es atractivo existen unos beneficios para el corredor por donar:
- libera el hierro que hay en la sangre, ya que el exceso de hierro en la sangre, está relacionado con un mayor riesgo de presentar alguna cardiopatía (abstenerse quien tenga anemia).
- Se relaciona con tener menos riesgo de presentar cancer, tales como el de colon, estómago, pulmón o garganta. (puedes realizar tu actividad física durante más tiempo)
- Se renuevan los glóbulos rojos y se incrementa el hematocrito hasta un 3%, a largo plazo.
- Reduce el colesterol.
- Te quitas medio kg de encima por la patilla.
Durante el día me encontraba un poco flojo, pero según fueron pasando las horas me fui encontrando poco a poco mejor.
Dicen que a los 21 días te recuperas del todo. Veremos que tal voy. En un par de semanas o menos volveré a correr, ya que el miércoles me harán un molde para las plantillas y dicen que tardan unos 4 días en hacerlas. Con lo que no estar en plenas condiciones sanguíneas hará que vaya forzosamente más despacio, que es justo lo que necesito: empezar despacito y poco a poco.
La pena es que llegué y no había nadie más para donar y al marcharme ocurrió lo mismo, siendo este y otro centro de donación los únicos abiertos en domingo en todo Madrid.
La pena es que llegué y no había nadie más para donar y al marcharme ocurrió lo mismo, siendo este y otro centro de donación los únicos abiertos en domingo en todo Madrid.

