Aunque hasta hace pocos meses era un runner madrugador, lo cierto es que siempre he asimilado mucho mejor el entrenamiento vespertino. Aprovechando que el martes era festivo salí a correr por la mañana, a eso de las 10:30 hacía frío, el tiempo estaba desagradable y me encontraba que no iba, no podía tirar de mi, a los 20 minutos tuve que parar, estaba como bloqueado, pero no me conformé así que el resto de los 8 km que complete los hice por tramos, casi como si fueran series, pero a ritmos tampoco excesivamente rápidos. Lo raro es que veía una cuesta y me apetecía subirla y eso hacía, veía una escalera empinada y también. Así que trabajé un poco la fuerza, que falta me hace porque pocas cuestas me estaba metiendo últimamente.
A pesar de ser un entrenamiento tan nefasto, no me vine abajo y me apunté a la carrera "África Vive" del 20 de mayo en Las Palmas de Gran Canaria.
Me apunté confiado, pues el domingo me metí 15 x 400 con 1' de recuperación en torno a los 90"-91" alguno por arriba, alguno por abajo, completando con calentamiento y demás 13 km. Claro entrenando por la tarde.
Ayer, hizo una temperatura ideal para correr y salí a por ello salí con ganas, la verdad es que hacía tiempo que no me sentía tan en forma como ayer corrí unos 10 km con cuestas entre medias, ampliando la zancada, sintiéndome poderoso, ágil, rápido, como si hubiese corrido contra El Guerrouj y le hubiese dejado todo tirao.
Luego si las cosas no van bien en la carrera de Las Palmas, tengo preparadas miles de escusas, no estaba adaptado al calor, hacía mucho viento, no estoy acostumbrado a correr en llano sobre asfalto, el jet lag...
Gonzalo, este fin de semana te enviaré la autorización para que me recojas el dorsal, mil gracias.

