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jueves, 3 de mayo de 2012

La dureza de entrenar por las mañanas


Aunque hasta hace pocos meses era un runner madrugador, lo cierto es que siempre he asimilado mucho mejor el entrenamiento vespertino. Aprovechando que el martes era festivo salí a correr por la mañana, a eso de las 10:30 hacía frío, el tiempo estaba desagradable y me encontraba que no iba, no podía tirar de mi, a los 20 minutos tuve que parar, estaba como bloqueado, pero no me conformé así que el resto de los 8 km que complete los hice por tramos, casi como si fueran series, pero a ritmos tampoco excesivamente rápidos. Lo raro es que veía una cuesta y me apetecía subirla y eso hacía, veía una escalera empinada y también. Así que trabajé un poco la fuerza, que falta me hace porque pocas cuestas me estaba metiendo últimamente.

A pesar de ser un entrenamiento tan nefasto, no me vine abajo y me apunté a la carrera "África Vive" del 20 de mayo en Las Palmas de Gran Canaria.
Me apunté confiado, pues el domingo me metí 15 x 400 con 1' de recuperación en torno a los 90"-91" alguno por arriba, alguno por abajo, completando con calentamiento y demás 13 km. Claro entrenando por la tarde.

Ayer, hizo una temperatura ideal para correr y salí a por ello salí con ganas, la verdad es que hacía tiempo que no me sentía tan en forma como ayer corrí unos 10 km con cuestas entre medias, ampliando la zancada, sintiéndome poderoso, ágil, rápido, como si hubiese corrido contra El Guerrouj y le hubiese dejado todo tirao.

Luego si las cosas no van bien en la carrera de Las Palmas, tengo preparadas miles de escusas, no estaba adaptado al calor, hacía mucho viento, no estoy acostumbrado a correr en llano sobre asfalto, el jet lag...

Gonzalo, este fin de semana te enviaré la autorización para que me recojas el dorsal, mil gracias.

lunes, 10 de octubre de 2011

La soledad del corredor de fondo


Ayer corrí poco, solo para comprar el pan, 2 km de ida, dando un rodeo, y todo el rato en subida y un km de bajada. Dejé en casa el pan y pensaba continuar de nuevo, pero una vez en casa estaba tan calentito que decidí quedarme. Así no voy por buen camino, pero bueno, ya le he puesto remedio. 

Hoy he salido a las 6 de la mañana a experimentar esa soledad del corredor de fondo. La noche, las luces de las farolas, las de los coches, la de la luna,  algún que otro viandante con destino al cercanías y yo, único corredor pringao mañanero. La sesión ha consistido en recorrer unos 7 km por terreno con cuestas. Sube y bajas, en el que he notado como tiraban los cuádriceps. 

Ayer, después de ir a comprar el pan fui a dar un paso con mi mujer y mi niña al polideportivo. Vi como había un chico entrenando vallas. Recordé aquellos tiempos en los que yo lo hacía también, cuando practicaba atletismo en un grupo y sentí añoranza. Ahora solo corro, ahora solo soy corredor, y corro solo.

jueves, 6 de octubre de 2011

Cuestan las cuestas

El entrenamiento mañanero de hoy, a las 6:15, ha sido durillo. Hoy iba a ser un entrenamiento de fartlek, pero el terreno me ha dejado K.O.

Comencé por el circuito que suelo hacer siempre, en el que ya conozco las cuestas, como buen fartlek, apretaba cuando me venía en gana y después recuperaba. Añadí el más difícil todavía y me metí por una cuesta bastante empinada y de unos 40 segundos de duración, que me ha matado. A partir de ahí, se acabó el fartlek ha sido una supervivencia con con el terreno, cada vez que subía, mis piernas protestaban y cuando bajaba las cuestas mi cabeza, me decía: "Tío que esta cacho bajada vas a tener que subirla luego a la vuelta". Llegó la vuelta y subí y pensé: " buah, no ha sido para tanto" e inmediatamente: "Coño si esa no era la cuesta".

Pasada esa cuesta fue como una vacuna contra el dolor y ya pude con el resto..., que ya me quedaba poco.

Fue más duro que el martes, que fue el día que dediqué al entrenamiento de cuestas.

Por lo demás, no he entrenado mucho ya que estuve enfermo y estaba flojucho.