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Con Pedro Sanz y Guillermo Palacios |
En una mañana con buena temperatura y con sol a ratos y a ratos nublados se disputó el cross del Ceu. Ganó el que suele ganar siempre, Santiago de la Fuente. Antes de correr, estaba tranquilamente tocando la guitarra, todo un crack.
Salí a calentar con Guillermo, la revelación del año, que vuelve después de estar lesionado 6 años y vuelve mucho más fuerte que antes, antes no podía aguantarme en las series y ahora soy yo el que va por detrás de él y con Pedro Sanz, un clásico de las carreras populares madrileñas, llegó a ganar la San Silvestre popular en año 2002 o 2003.
La carrera discurría empezando por un tramo de asfalto, que picaba hacia arriba, así que como considero que es mi medio, salgo fuerte y al poco entramos en la tierra, veo que pita reloj y pienso que debe marcar el primer km. Lo paso en 3:57, a pesar de la subida. Noto que voy demasiado fuerte, que no puedo mantener ese ritmo en tierra, con esos giros, esas subidas, y vuelta a girar, es imposible mantener el ritmo, empiezo a agonizar a tener malos pensamientos: "¿que, qué hago yo aquí? Que debería retirarme y dejar de sufrir como estoy sufriendo, tal vez sea la primera vez que me desmaye". En uno de estos giros veo a José María, que está detrás de mi, un corredor que me ganó en el cross de la Carlos III, pero que le pude ganar en Nebrija. No se como pero intento mantener el ritmo, motivado por ver a este corredor e intentar que no me pase, más que nada porque lo tengo de referencia.
Subimos, bajamos, giramos, pasamos un par de badenes, salimos a un tramo de asfalto y tachan: un tramo de escaleras (unas 10) que no me afectan mucho más de lo mal que me encontraba gracias a que entrené escaleras el lunes anterior. De repente una bajada fuerte en arena y otra vez asfalto en falso llano y bajas unos 150 metros de asfalto para hacer un giro de 180º a una botella gigante de powerade, para subir de nuevo y comenzar otra vuelta.
Iba bien jodido, pero me aferro al único pensamiento positivo medio abstracto que se pasa por mi mente (ya no podía pensar con claridad) que venía a ser algo así como esta carrera te hará más fuerte. Voy pegado a un corredor, que no puedo darle un relevo, en cuanto me pego a el, se adelanta unos metros, voy tan muerto que prefiero no pasarle. Me adelanta un antiguo compañero del Club Canguro. Sigo viendo a José María en las curvas y digo como me pille me vengo abajo. Sigo manteniendo el tipo como puedo, paso las escaleras, bajo la cuesta, llego al asfalto, voy destrozado, pero sé que ya no me queda nada. Doy el último giro y veo que no sé de donde saco fuerzas para esprintar, adelanto al del Canguro y vuelvo a ganar a José María.
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Justo antes de adelantar al del Canguro |
El circuito era de entorno a 6 km y acabé en 24:48, más o menos el mismo tiempo por cada vuelta.
Al día siguiente subí a Cabezas de Hierro menor desde Cotos, caminando y el lunes estaba echo polvo, pero a pesar de ello me metí mi fartlek.